Proyectos en Países“Cada vez que por amor de Dios compartimos nuestros bienes con el prójimo necesitado experimentamos que la plenitud de la vida viene del amor y lo recuperamos todo como bendición en forma de paz, de satisfacción interior y de alegría. La limosna, acercándonos a los demás, nos acerca a Dios y puede convertirse en un instrumento de auténtica conversión y reconciliación con Él y con los hermanos.” Benedicto XVI Secundando estas líneas maestras, queremos seguir construyendo en la Fundación Prodein una obra maravillosa. Este ideal va al unísono, en perfecta armonía con lo que nos enseñó nuestro fundador, el P. Rodrigo Molina. Nos decía: ¿buscas a Dios? Lo hallarás en el pobre. Gracias a vuestra colaboración podemos hacer vida este noble ideal al que nos invita la Iglesia mediante el Vicario de Cristo. Sin sus donativos, sin su aportación periódica, todas las obras de amor-servicio (comedores, hospitales, colegios…) no podrían llevarse a cabo. Pero no debemos anclarnos. Las obras de amor-servicio son cada vez más necesarias. Urge crear estructuras para hacer el bien y mantener las que ya están funcionando. Nuestros hermanos, los pobres, siguen padeciendo ingente necesidad y todas estas obras de beneficencia, que gracias a Dios cada día son más, hay que mantenerlas.
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